Cercanos a Semana Santa, no podemos dejar de hablar del Romancero de la Vía Dolorosa de Benjamín Sánchez Espinoza, mejor conocido como Fr. Asinello (Fray Burrito), mote con el que el mismo fraile se autonombró.

El texto fue publicado por primera vez en 1944 dentro de la revista Apóstol del Seminario de Guadalajara. Se trata de una composición poética de cada una de las 14 Estaciones del Vía-Crucis.

Las ventas de ese número de Apóstol fue inusitada, el Romancero tuvo la gracia desde su primera publicación de convocar a cientos de lectores y feligreses; y es que además de otorgar una experiencia cercana a los hechos relatados en el Vía-Crusis, se puede apreciar en el texto poético el dominio  del lenguaje y los recursos literarios utilizados por el fraile.

(Fragmento de la octava Estación)

No quiero llorar por Ti:

quiero llorar por mis pecados

¿Por qué entonces sin quererlo,

 van mis lágrimas brotando?

¡Señor, no lloro por Ti:

que lloro por mis pecados!

No lloro de verte herido,

lloro de haberte olvidado

Con una voz testigo y profundamente sentida, el narrador da cuenta de cada uno de los episodios por los que atravesó Jesús hacia la crucifixión, a la vez que comprende el sacrificio divino.

El Romancero de la Vía Dolorosa fue publicado en una segunda edición en el taller Artes gráficas de Guadalajara. En 1958 el Gobierno del Estado otorgó a su autor el Premio Jalisco.

Amateditorial obtuvo los derechos del libro en la década de los 90 y desde entonces se han reimpreso en esta casa editorial más de 10,000 ejemplares, aunque cabe señalar que ese número sólo representa un porcentaje del tiraje total que de la obra se ha hecho.

Un año antes de su muerte (15 de agosto del 2011), el también conocido como poeta de la unción mística, colaboró con el pintor Alfonso de Lara Gallardo para crear la obra pictórica del Vía-Crucis inspirado en el Romancero, la obra se encuentra y se puede apreciar en la iglesia de Nuestra Señora del Sagrario https://bit.ly/2VEj4FI (Av. Fray Antonio Alcalde 925, Alcalde Barranquitas, Guadalajara, Jal).

Poco tiempo después Amateditorial publicó por primera vez el Romancero de la Vía Dolorosa a todo color, replicando las imágenes de Lara Gallardo. El libro forma parte de la colección Poesía Nuestra.

Otro fragmento del texto: Primera Estación

Te condenaron a muerte / tu silencio y mi silencio.

Las gargantas en tumulto / ante el Pretor somnoliento,

lapidaron con sus gritos / el mármol de tu silencio.

Tu mutismo era una estatua / de blancura y de misterio…

“¡Habla, Jesús que te matan!

Arropada en tu silencio / la muerte viene volando / entre granizados de cuervos.

¡Habla, Señor, tu palabra, / como huracán de fuego,

salga de tu boca y queme / lo falso de los denuestos!

¿Por qué te quedas callado / si eres el Divino verbo…?

La boca de Dios quedó / baldía como el desierto.”

Lo condenaron a muerte / su silencio y mi silencio.

uno, silencio de amor;

otro, silencio de miedo.

(Fragmento de la octava Estación)

No quiero llorar por Ti:

quiero llorar por mis pecados

¿Por qué entonces sin quererlo,

 van mis lágrimas brotando?

¡Señor, no lloro por Ti:

que lloro por mis pecados!

No lloro de verte herido,

lloro de haberte olvidado

Aquí algunas versiones teatrales del texto poético religioso con actores conocidos de Amateditorial.


Actuación y producción: Josué Rojas
Parroquia de San Sebastián Mártir Atenco, Azcapotzalco Cdmx

Actuación y producción: Franco Méndez

Sin lugar a dudas, este texto se ha convertido en uno de los poemarios más importantes de nuestra región en las últimas décadas, recomendamos ampliamente su lectura. Creyentes o no creyentes, la obra merece leerse.

Encuentra la versión ilustrada del Romancero o la edición de bolsillo impresa a tres tintas, en nuestra página en la sección de Tienda o en Librería Amate @LaRuedaLibros y Café https://bit.ly/2KqQTsE

Para saber

Benjamín Sánchez Espinoza estudió en el Colegio de Jalisco y posteriormente realizó estudios de latinidad, humanidades, filosofía y teología en el Seminario Conciliar de Guadalajara, pronto destacó por su erudición y por su vena literaria.

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